Consolidando un referente de excelencia

Memoria de Gestión 2020–2026

El arte de evolucionar

La transformación de una institución no se mide únicamente por los cambios que implementa, sino por su capacidad para sostenerlos, profundizarlos y traducirlos en resultados concretos para la sociedad. Durante el período agosto de 2020 a junio de 2026, la Superintendencia de Bancos desarrolló una agenda orientada a fortalecer la supervisión, actualizar normativas, robustecer la estructura institucional y acercar sus servicios a la ciudadanía, contribuyendo a un sistema financiero más fuerte, transparente e inclusivo.

Este informe recoge los principales hitos de ese proceso. A través de un recorrido apoyado en recursos audiovisuales, infografías, estadísticas y contenidos interactivos, se presentan las iniciativas que marcaron estos años, que van desde esas acciones dirigidas a reforzar el músculo operativo hasta las que promueven la innovación y el empoderamiento de los usuarios y las usuarias de los servicios financieros.

Organizado en tres grandes capítulos —Sembrar fortaleza técnica y confianza, Madurez institucional y Frutos para la ciudadanía—, en este documento se muestra cómo una visión estratégica bien definida permitió impulsar cambios estructurales que se traducen en una Superintendencia mejor preparada para cumplir su rol. También refleja el compromiso de sus colaboradores y colaboradoras, cuyo trabajo ha sido determinante para consolidar una institución más moderna, eficiente y cercana.

Presentamos este espacio con la expectativa de que, más que una lista de logros, sea una invitación a explorar la evolución de una organización que ha hecho de la excelencia su principio de gestión y que continúa preparándose para responder a los desafíos de un sistema financiero en constante cambio.

Capítulo 1

Sembrar fortaleza
técnica y confianza

Desde la perspectiva misional, tras implementar medidas para mitigar los riesgos derivados de la pandemia de COVID-19, la SB orientó sus esfuerzos hacia una transformación integral de su esquema de supervisión y la actualización de normativas clave. Este proceso dio como resultado una institución mejor preparada para los retos de la supervisión moderna, así como un sistema financiero más resiliente, enfocado en la adecuada gestión de riesgos y oportunidades, y con mayores niveles de integridad y transparencia.

Estado del sistema

Gráfica estado del sistema

Navegar bajo tormenta

Collage COVID

En 2020, en plena incertidumbre por la pandemia, la supervisión del sistema financiero dominicano cobró un carácter prioritario. De manera proactiva, la Superintendencia de Bancos intensificó el seguimiento del sector y ajustó sus esquemas de control y supervisión para responder al entorno cambiante.

El foco estuvo en resguardar la estabilidad mediante medidas prudenciales dirigidas a monitorear la cartera de créditos, la liquidez y la solvencia de las entidades, claves para sostener el sistema durante la crisis y la etapa de flexibilización.

En este contexto, la institución fortaleció sus herramientas de supervisión. Entre las iniciativas con este enfoque se destacó el tablero de indicadores de alerta temprana, que permitió identificar de manera oportuna los riesgos de mercado, liquidez, crédito y operacional.

En el ámbito de protección al usuario, se definieron directrices para las entidades que ofrecieron medidas de apoyo a sus clientes, acompañadas de campañas informativas para facilitar su comprensión y apoyar a la población.

Estas acciones contribuyeron a preservar la confianza en el sistema financiero y a mantener su estabilidad y capacidad de respuesta en uno de los períodos más desafiantes de la historia reciente.

Un marco de supervisión moderno

Marco de supervisión basado en riesgos

En el año 2020, la Superintendencia de Bancos asumió como objetivo estratégico una transformación integral. En el ámbito misional, empezaba con saldar una deuda pendiente: la actualización de su marco de supervisión. Implicó la revisión y modernización de metodologías, guías y procedimientos, con el objetivo de alinearlos con las mejores prácticas internacionales y fortalecer la efectividad de la supervisión.

En paralelo, se incorporaron herramientas tecnológicas y mejoras en procesos internos, orientados a eficientizar la gestión de información, la planificación de inspecciones y la documentación de resultados. Entre los principales avances se destacan la implementación de herramientas analíticas, soluciones SupTech, la automatización de procesos y la adopción de tecnologías que facilitan la trazabilidad, el registro histórico y la comparabilidad de las evaluaciones supervisoras, permitiendo una mayor granularidad y consistencia en los análisis y las calificaciones asignadas.

Este enfoque permitió ampliar la supervisión especializada del mercado fiduciario y reforzó los mecanismos de revisión y consistencia supervisora, contribuyendo a una práctica más eficaz, basada en riesgos y orientada hacia la identificación temprana de vulnerabilidades, en apoyo a la estabilidad y resiliencia del sistema financiero dominicano.

Eficiencia y modernización en la reportería

En esta ruta de cambios, la SB impulsó una agenda de proyectos orientados a elevar la eficiencia operativa y modernizar la reportería de las entidades financieras. Un hito clave ha sido la implementación del Portal Monetario y Financiero (PAMF), desarrollado en conjunto con el Banco Central, que ha optimizado el envío, validación y procesamiento de la información regulatoria.

Tras una espera de diez años, esta plataforma de hospedaje en la nube se puso a disposición de las entidades de intermediación financiera (EIF) de manera escalonada, entre 2022 y 2024.

Con este esfuerzo se procura reducir tiempos, cargas operativas y riesgos asociados a la gestión manual de datos, así como estandarizar los flujos de información y mejorar progresivamente su calidad y oportunidad.

Este proyecto se suma a otras iniciativas de digitalización que fortalecen la capacidad analítica del supervisor y afianzan las bases para una toma de decisiones cada vez más ágil y basada en evidencia.

Los riesgos emergentes en el enfoque de supervisión y regulación

Titulares de prensa sobre el plan piloto de finanzas verdes

En línea con las mejores prácticas internacionales, la Superintendencia de Bancos ha avanzado en la incorporación de los riesgos emergentes dentro de su enfoque integral de supervisión, reconociendo que factores como el cambio climático, la digitalización y los riesgos no financieros tienen implicaciones crecientes para la estabilidad del sistema.

En este contexto, se han impulsado iniciativas orientadas a integrar la dimensión ambiental y social en la gestión de riesgos de las entidades supervisadas. De manera formal y exigible, se cuenta con una circular vigente que regula el reporte de información de la cartera de crédito asociada a la Taxonomía Verde. Esta iniciativa sienta las bases para una mejor identificación, medición y gestión de los riesgos asociados al cambio climático, al tiempo que facilita la canalización de recursos hacia actividades sostenibles.

Este enfoque se complementa con avances en materia de análisis y monitoreo de riesgos, incluyendo el fortalecimiento de capacidades técnicas internas, la generación de información especializada y la incorporación progresiva de estos criterios en la evaluación supervisora.

Una sombrilla con mayor cobertura

La evolución institucional se reflejó de manera significativa en el ámbito organizacional. En respuesta a la creciente complejidad del sistema financiero, se crearon nuevas áreas especializadas, como Innovación e Inclusión Financiera, Supervisión del Mercado Fiduciario, Supervisión Consolidada y Supervisión de Tecnología y Seguridad de la Información.

Adicionalmente, otras áreas han sido reforzadas para responder con eficacia a los desafíos de un entorno más digital, interconectado y exigente. Entre ellas están los departamentos de Estudios Económicos, Monitoreo de Riesgos, ProUsuario y Supervisión PLAFT.

En paralelo, y en beneficio de todos los departamentos, la institución reforzó su capital humano mediante la incorporación de perfiles especializados y programas de formación desarrollados con el apoyo de organismos internacionales. Estas acciones han fortalecido la capacidad analítica de la SB, mejorado la coordinación entre áreas y contribuido a una implementación más consistente y sostenible del modelo de Supervisión Basada en Riesgos.

Inspeccionar para la mejora continua

593 inspecciones entre 2020 y el 15 de junio de 2026

Las inspecciones constituyen una herramienta fundamental para identificar riesgos de manera oportuna, verificar la efectividad de los controles implementados por las entidades y promover mejoras de manera continua. Entre agosto de 2020 y el 15 de junio de 2026, se realizaron 503 inspecciones a través de los departamentos de supervisión prudencial, además de otras 90 llevadas a cabo por el área de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, para un total de 593. Estas actuaciones abarcaron las EIF, grupos financieros y entidades fiduciarias, con énfasis en la evaluación de riesgos financieros y no financieros, gobierno corporativo, gestión integral de riesgos, suficiencia de capital, liquidez, tecnología de la información, protección al usuario financiero y cumplimiento de los requerimientos en materia de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

La ejecución de inspecciones prudenciales y especializadas, la Supervisión Basada en Riesgos (SBR), el fortalecimiento de la supervisión consolidada y transfronteriza, y la incorporación de herramientas tecnológicas avanzadas han permitido mejorar la calidad, consistencia y oportunidad de las evaluaciones supervisoras. Como resultado, la Superintendencia cuenta hoy con mayores capacidades para anticipar y gestionar riesgos de manera preventiva.

La integridad del sistema, un lineamiento estratégico

La integridad del sistema financiero ha sido un eje central para la Superintendencia de Bancos, que concibe la confianza, la transparencia y la seguridad como condiciones indispensables para la estabilidad económica y el desarrollo sostenible. La integridad del sistema financiero conlleva la detección y prevención de la criminalidad financiera.

En este sentido, la gestión ha promovido una visión que trasciende la solidez financiera, incorporando estándares más rigurosos de conducta y control. Este esfuerzo se refleja en el fortalecimiento del marco de prevención de PLAFT, incluyendo la revisión del procedimiento sancionador para garantizar mayor independencia entre las fases de instrucción y decisión, en línea con las mejores prácticas internacionales.

Asimismo, se han implementado herramientas normativas e iniciativas de supervisión que refuerzan el enfoque basado en riesgos, como la actualización del Instructivo de Debida Diligencia, revisiones temáticas focalizadas en PLAFT y la adopción de estándares certificables de gestión.

A ello se suma una activa colaboración con autoridades nacionales para el suministro de información financiera y la ejecución de requerimientos judiciales. Atendiendo un total de 18,022 requerimientos de información provenientes de organismos competentes, entre agosto de 2020 y mayo de 2026. Gran parte de estas solicitudes provino de distintas jurisdicciones y departamentos del Ministerio Público, destacándose la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA) y la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos, entre otros organismos.

La Superintendencia de Bancos ha ejercido un liderazgo técnico y de acción, a través de su participación en el Comité Nacional Contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (CONCLAFIT). Esto incluye la participación tanto en el pleno del comité, como de sus mesas permanentes y en los módulos correspondientes de la Estrategia Nacional de Riesgos (ENR).

También es preciso destacar las iniciativas orientadas a fortalecer la confianza del público, como la creación de sellos de identificación para entidades autorizadas. Esta iniciativa, interconectada con el Registro de la Superintendencia, sirve como un mecanismo ágil de verificación que una entidad está autorizada para ofrecer servicios financieros o cambiarios.

En conjunto, estas acciones evidencian un compromiso sostenido para combatir la criminalidad financiera y propiciar un sistema más íntegro, confiable y alineado con los más altos estándares internacionales.

Salida de Bancamérica: una gestión de alto rigor

Desde finales de 2020, la SB condujo la regularización y posterior salida del Banco Múltiple de Las Américas (Bancamérica), una entidad que representaba el 0.13 % de los activos del sistema y el 0.34 % de los depositantes. La Junta Monetaria dispuso su disolución el 28 de enero de 2022, tras el incumplimiento de un plan de regularización por parte de la entidad. La Junta Monetaria notificó la resolución el 2 de febrero de 2022, fecha en que la Superintendencia de Bancos tomó control de la entidad con fines de disolución.

Este proceso constituyó un desafío significativo que fue gestionado con altos niveles de control, coordinación, transparencia y capacidad de respuesta. Por primera vez bajo el marco de la Ley Monetaria y Financiera, se logró transferir integralmente los activos y pasivos de un banco disuelto a una entidad solvente, dentro del plazo de hasta 60 días establecido por la normativa.

El resultado fue la protección efectiva de los depositantes no vinculados, quienes recuperaron la totalidad de sus recursos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó la rapidez y efectividad de la intervención, subrayando que esto evitó un mayor impacto en sistema financiero.

Como parte de la estrategia adoptada, la Superintendencia de Bancos aseguró activos suficientes del banco y de sus propietarios para cubrir los costos asociados a la disolución. En otras palabras, ni el Estado dominicano ni el sistema bancario fueron penalizados con costos relacionados a la devolución de los fondos de ahorrantes, debido a la rigurosa gestión de la liquidación realizada. Además, durante el proceso, la Superintendencia y la Comisión de Liquidación de Bancamérica lograron recuperar y pagar la suma de DOP 900 millones de pesos al Fondo de Contingencia que gestiona el Banco Central.

Misión Centinela

Campaña Misión Centinela: Ganarte el dinero es difícil, no lo arriesgues tan fácilCampaña Misión Centinela: Si te ganas tus cuartos como un león, no lo sueltes como un palomo

La iniciativa Misión Centinela ha sido impulsada como una estrategia de protección a la población enfocada en informar, educar y alertar sobre los riesgos de operar con entidades no reguladas. En esencia, procura prevenir que la ciudadanía resulte afectada por esquemas fraudulentos.

Como parte de estos esfuerzos, se creó el Sello SB, una herramienta que permite identificar las entidades autorizadas por la Junta Monetaria y que, por tanto, cuentan con garantías y protecciones en el marco de la Ley Monetaria y Financiera. También se ha desplegado una campaña preventiva sobre los riesgos asociados a inversiones en entidades no supervisadas y los mecanismos disponibles para reportar actividades sospechosas.

En esa misma línea, se han emitido avisos de advertencia al público sobre personas físicas o jurídicas que podrían estar ofreciendo servicios sin autorización, contribuyendo a fomentar una cultura de prevención, confianza y autocuidado financiero.

Con estas acciones, se protege a los usuarios y las usuarias y se fomenta una ciudadanía más informada, capaz de identificar riesgos y tomar decisiones con más confianza y seguridad.

Actualización normativa: fortaleciendo la confianza y la resiliencia

Collage de titulares de prensa sobre normativas emitidas

En el marco de su proceso de modernización, la SB ejecutó una ambiciosa agenda de actualización normativa orientada a alinear el sistema financiero dominicano con estándares internacionales. Como resultado, se pusieron en vigencia 12 instructivos, 99 circulares y 74 cartas circulares, abordando aspectos clave para la estabilidad del sistema y la protección de los usuarios y las usuarias.

Sobre este último aspecto, se fortaleció el marco normativo con iniciativas como la Carta de derechos y deberes (circular 001/22), los lineamientos para listas de exclusión en mercadeo (núm. 004/22), los canales digitales de reclamación (núm. 004/21), así como disposiciones más recientes sobre cancelación de productos (CSB-REG-202500014) y servicios fiduciarios (CSB-REG-202500005). A esto se suma el Reglamento de Protección de los Usuarios de los Productos y Servicios Financieros, aprobado por la Junta Monetaria con asistencia del Banco Mundial, el cual incorpora mejores prácticas internacionales y refuerza de forma integral el marco de defensa del consumidor financiero.

En el ámbito de la digitalización y la innovación, destacan la circular de Onboarding Digital para personas y empresas (núm. 011/22 y CSB-REG-2026000013), que establecen los requisitos para la vinculación remota de clientes, y la circular núm. 004/23, que habilita la implementación de pilotos regulatorios para productos, servicios o modelos de negocio innovadores. Este esquema permite a las entidades probar soluciones en un entorno controlado, en coordinación con el Hub de Innovación impulsado por la Administración Monetaria y Financiera, facilitando así el desarrollo de nuevas propuestas bajo supervisión y con un adecuado entendimiento de sus riesgos. Asimismo, se emitió la circular CSB-REG-202400010, que introduce el mecanismo de verificación digital de documentos, reforzando la seguridad y trazabilidad de la información.

Desde la perspectiva prudencial y contable, se incorporaron mejoras significativas mediante la actualización del Manual de Requerimientos de Información (MRI), la implementación del criterio de valor razonable (CSB-REG-202500002) y la revisión del Manual de Contabilidad (CSB-REG-202500020), elevando la transparencia y la calidad de la información financiera. A esto se suman lineamientos para la gestión de riesgos operativos, como los protocolos ante fallas tecnológicas (CSB-REG-202500015).

También se fortalecieron herramientas clave de supervisión, como la circular sobre la Central de Riesgos (CSB-REG-2026000006), que mejora la calidad y oportunidad de la información crediticia.

A nivel estructural, se destacan la actualización del Instructivo de Debida Diligencia (2022), el ICAAP y las pruebas de estrés, que consolidan un enfoque de supervisión basado en riesgos. Estas normas se llevaron a cabo con el apoyo del Centro Regional de Asistencia Técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Centroamérica, Panamá y República Dominicana (CAPTAC-DR).

En conjunto, la agenda regulatoria desarrollada entre 2020 y julio de 2026 introdujo estándares más claros y actualizados, mejorando la gestión de riesgos, promoviendo la innovación y profundizando una cultura de protección al usuario. Estas disposiciones reflejan un marco normativo más robusto, coherente y alineado con los desafíos de un sistema financiero en transformación.

Aporte a la legislación nacional

Como parte de su contribución al marco jurídico nacional, la Superintendencia de Bancos ha impulsado iniciativas orientadas a proteger a los usuarios y las usuarias, y ha dotado al sistema financiero de reglas más modernas y eficaces. Entre ellas destaca la propuesta de ley sobre cuentas de personas fallecidas, que procura agilizar y simplificar el acceso de los herederos legítimos a los fondos depositados en las entidades financieras, reduciendo trámites y costos innecesarios.

Asimismo, promovió la incorporación al Código Penal de figuras específicas para sancionar las estafas piramidales y la intermediación financiera no autorizada, aumentando la capacidad del Estado para prevenir, perseguir y castigar estos delitos.

De igual forma, lideró una propuesta de reforma al embargo retentivo destinada a prevenir abusos en su aplicación mediante reglas más claras, sanciones a las actuaciones temerarias, límites a los embargos reiterativos y procedimientos más ágiles, con el objetivo de equilibrar los derechos de acreedores y deudores, fortalecer la seguridad jurídica y reducir impactos desproporcionados sobre personas y empresas.

Registros y Autorizaciones: saldo de una deuda histórica

Como parte de la modernización institucional, la Superintendencia de Bancos adecuó los procesos de registros y autorizaciones, tradicionalmente caracterizados por altos niveles de carga operativa y tiempos prolongados de respuesta.

Con esto se buscaba saldar una deuda histórica mediante la revisión y estandarización de procedimientos, la simplificación de requisitos y la incorporación de herramientas digitales que permiten una gestión más ágil, transparente y trazable. Como resultado, se ha logrado mejorar significativamente la eficiencia en la atención de solicitudes provenientes de las entidades supervisadas y la seguridad jurídica de los procesos.

Desde agosto de 2020 al 15 de junio de 2026 fueron atendidas 30,229 solicitudes, prácticamente el doble de las acumuladas en los seis años previos (15,272). A la vez, el tiempo de respuesta se redujo de un promedio de 44 días (varía según el tipo de solicitud) a uno de 11 días.

También, se implementaron mejoras en los mecanismos de evaluación técnica y coordinación entre las áreas, elevando la calidad de los análisis y asegurando una mayor consistencia en las decisiones adoptadas. Este enfoque es particularmente relevante en un contexto de creciente innovación financiera, donde la agilidad en las autorizaciones debe ir acompañada de un adecuado entendimiento de los riesgos.

Avances en esta dirección contribuyen a un entorno más favorable para el desarrollo del sistema financiero, pues reducen barreras operativas y facilitan la incorporación de nuevos productos, servicios y participantes.

Volumen de solicitudes atendidasVariación en tiempos de notificaciones, autorizaciones, no objeciones y cumplimiento en plazo

Sanciones: un enfoque con potencial transformador

En favor de la integridad y la disciplina del sistema financiero, la Superintendencia de Bancos impulsó una evolución significativa en su enfoque sancionador, orientándolo no solo a la corrección de incumplimientos, sino también a la prevención y al cambio de conducta en las entidades supervisadas.

Este enfoque incluyó la revisión y ajuste del procedimiento sancionador, con el objetivo de dotarlo de mayor rigor técnico, transparencia y apego a las garantías del debido proceso. Entre los principales avances, se destaca la separación funcional entre las etapas de instrucción y decisión, alineando el esquema local con las mejores prácticas internacionales en materia de supervisión.

Asimismo, se fortalecieron los criterios de proporcionalidad y consistencia en la aplicación de sanciones, priorizando el enfoque basado en riesgos que permite focalizar los esfuerzos en aquellas conductas con mayor impacto sobre la estabilidad del sistema, la integridad del mercado y la protección de los usuarios y las usuarias.

Dicho enfoque ha estado acompañado de una articulación más ágil entre las áreas supervisoras y legales, lo que ha permitido una gestión efectiva de los casos y mejor trazabilidad de las decisiones adoptadas.

Más allá de su carácter correctivo, la función sancionadora ha sido concebida como una herramienta con potencial transformador, al incentivar mejoras en los sistemas de control interno y promover la cultura de cumplimiento y estándares de conducta más elevados en las entidades supervisadas.

En conjunto, estos avances consolidan un régimen sancionador más moderno, coherente y orientado a resultados, que contribuye de manera directa a la confianza, la transparencia y la estabilidad del sistema financiero dominicano.

Sanciones a EIF y cambiarias: monto en pesos dominicanos

Simbad y literatura técnica

SIMBAD, Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano

La Superintendencia desarrolló el Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano (SIMBAD), un portal de estadísticas que brinda acceso rápido, fácil e intuitivo a la información del sector en tiempo real. Esta plataforma cuenta con un API que permite interactuar con los datos y visualizar tableros según la preferencia del usuario o la usuaria. Entidades supervisadas, analistas, periodistas y público en general utilizan esta herramienta, que constituye una clara expresión de transparencia desde el Estado dominicano. Con este esfuerzo la SB se posiciona como un referente regional en transparencia y acceso a la información financiera.

Este ecosistema de información se complementa con la producción y difusión de contenidos en el portal web institucional, entre los que se incluyen informes técnicos sectoriales, notas analíticas, artículos y otras publicaciones especializadas. Más de 150 títulos abordan temas relevantes del sistema financiero desde una perspectiva técnica y accesible, contribuyendo a una mejor comprensión del sector y al debate público informado.

Se destaca la habilitación del archivo histórico Cronología SB, que compila estadísticas del sistema bancario, documentos relevantes (libros, leyes, circulares) y reportes de prensa sobre la institución desde el año de su creación (1947).

Estas iniciativas fomentan la transparencia, el acceso a la información y la generación de conocimiento sobre el sistema financiero.

Capítulo 2

Madurez
institucional

En agosto de 2020 se inició un plan impostergable para adecuar la Superintendencia de Bancos (SB) a las exigencias de los nuevos tiempos. Seis años después, la institución se perfila como un referente de excelencia, gracias al fortalecimiento de la gobernanza, la profesionalización de su talento, la actualización tecnológica, la renovación de su infraestructura y la documentación y mejora de sus procesos.

Gobernanza que impulsa resultados

La gobernanza de la Superintendencia de Bancos es más que un conjunto de manuales y políticas, es la expresión de un liderazgo cohesionado en torno a una visión compartida de transformación. Sobre esa base, la entidad fortaleció sus mecanismos de dirección y coordinación, impulsando una estructura capaz de acompañar el cumplimiento de los objetivos estratégicos y responder a los desafíos de un sistema financiero cada vez más dinámico.

Equipo de liderazgo de la Superintendencia de Bancos

En este contexto, fueron reformados los órganos internos y se establecieron marcos de actuación, indicadores y herramientas de seguimiento orientadas a asegurar una gestión alineada con el Plan Estratégico Institucional.

Como resultado, actualmente se cuenta con 22 órganos de carácter estratégico, táctico y operativo que contribuyen a una toma de decisiones más eficiente y coordinada. Entre ellos destaca el Comité de Auditoría, creado para definir los lineamientos de control interno, supervisar su efectividad y evaluar su cumplimiento. Este órgano opera con autonomía funcional y presenta sus resultados a la Junta Monetaria.

También fueron creados los comités del Sistema de Gestión Integrado, Género e Inversiones, así como la Comisión Centinela, que vigila y alerta para que la población evite confiar sus recursos a entidades no supervisadas.

Procurando la integridad documental, se estableció un modelo centralizado para la organización, custodia y administración de la documentación generada por los órganos de gobernanza. Esto además permite mantener la trazabilidad de las decisiones, el acceso controlado a la información y la preservación de la memoria institucional como fuente única y confiable para la consulta y seguimiento de acuerdos.

De manera amplia, estos cambios aportan seguridad, agilidad y eficiencia.

La planificación estratégica como pilar

La planificación estratégica ha sido la base de la transformación. La SB no solo pautó una hoja de ruta, también incorporó nuevas herramientas para la gestión y seguimiento de los proyectos estratégicos.

El monitoreo periódico de los avances se integró a la agenda del Comité Ejecutivo, máximo órgano de gobernanza de la institución, reforzando la rendición de cuentas y la alineación de las acciones con los objetivos estratégicos.

En este ejercicio, se actualizaron manuales y reglamentos, algunos con más de 15 años de obsolescencia, y la documentación de procesos y procedimientos claves. La organización elevó significativamente la calidad de la formulación presupuestaria y su capacidad de ejecución. Esto permitió materializar importantes proyectos tecnológicos y de adecuación de infraestructura, manteniendo al mismo tiempo una estricta disciplina en el uso de los recursos.

Una de las expresiones más visibles de este fortalecimiento es la ejecución presupuestaria pasó de 66 % en 2020 a un promedio de 89 % en los cinco años siguientes. Para 2026, se proyecta alcanzar una ejecución del 90 %. Más que el comportamiento de un indicador financiero, esta trayectoria refleja una mayor capacidad de convertir planes en acciones concretas y de implementar prioridades estratégicas con efectividad y consistencia.

Anillos de crecimiento institucional

Construcción de capacidades (2020-2022)

Nueva filosofía institucional, reforzamiento de estructura misional, creación de comités estratégicos, fortalecimiento de ProUsuario, habilitación de canales digitales de atención y preparación de las bases para procurar estándares internacionales.

Ejecución intensiva (2022-2024)

Implementación de proyectos estratégicos de infraestructura, modernización de plataformas de gestión, actualización regulatoria y del marco de supervisión y obtención de certificaciones ISO en calidad, seguridad de la información, continuidad de negocio y antisoborno.

Madurez y consolidación (2024-2026)

Bienio caracterizado por la profundización de la digitalización y la madurez de los procesos y las herramientas operativas. La institución amplía su campo de supervisión hacia el sector fiduciario y los riesgos de tecnología y ciberseguridad. Modelos de gestión son considerados referentes por organismos nacionales e internacionales.

Digitalización e innovación

La actualización tecnológica dejó de ser una meta para convertirse en parte del corazón de la SB. A partir de 2020, la institución desarrolló una agenda para reforzar sus capacidades internas, la eficiencia operativa y los servicios ofrecidos a las entidades supervisadas y a la ciudadanía.

En esta línea de acción, se renovó la infraestructura tecnológica y se adoptaron herramientas como Microsoft Dynamics 365 y TeamMate Plus, que permitieron digitalizar procesos administrativos, de supervisión, auditoría y prevención de lavado de activos.

Con la incorporación de la firma electrónica fueron eliminados numerosos procedimientos manuales, aumentando la productividad.

La Superintendencia también impulsó iniciativas para modernizar la administración documental y la gestión de los órganos de gobernanza y la correspondencia institucional.

Con estas acciones, avanza hacia un modelo de gobierno de datos, en el que la información es un activo estratégico disponible en tiempo real, y optimiza el uso de los recursos.

De cara al sistema financiero, la SB lideró iniciativas de alto impacto como el Portal de Administración Monetaria y Financiera (PAMF), desarrollado junto al Banco Central para simplificar la reportería regulatoria, y el Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano (SIMBAD), que facilita el acceso público a estadísticas del sector con altos estándares de transparencia.

Además, promovió la innovación mediante el Ranking de Digitalización de la Banca Dominicana, el Hub de Innovación Financiera y la implementación del onboarding digital para personas y empresas.

Los resultados del ranking evidencian mejoras continuas en la experiencia de los/as usuarios/as, la expansión de los canales digitales y el desarrollo de soluciones innovadoras.

Al 31 de marzo de 2026, las EIF habían formalizado más de 2.2 millones de cuentas digitales, 660 mil de ellas mediante onboarding digital. Con estos modelos de atención se amplía el alcance de los servicios y se favorece la inclusión financiera en el país.

Un sistema de gestión de excelencia

Entrega de certificaciones ISO del Sistema de Gestión Integrado

La eficiencia no depende únicamente de mejores herramientas o mayores recursos. También requiere procesos claros, estándares consistentes y una cultura organizacional orientada a la mejora continua. Con esa visión, la Superintendencia de Bancos fortaleció durante el período 2020-2026 su modelo de gestión, elevando significativamente el nivel de estandarización de sus operaciones y consolidando un Sistema de Gestión Integrado (SGI) que sirve de soporte a sus principales procesos.

De manera progresiva, la institución incorporó estándares internacionales relacionados con calidad, seguridad de la información, continuidad del negocio, antisoborno y cumplimiento normativo. Este esfuerzo ha permitido elevar la calidad de los servicios y los controles internos, así como una mejor gestión de los riesgos.

A este conjunto de certificaciones se suman otros reconocimientos vinculados a la sostenibilidad, la seguridad y salud laboral, la igualdad de oportunidades, la función de auditoría interna y el bienestar del personal.

La gestión integral de riesgos se afianzó como un pilar de la gobernanza, fortaleciendo la resiliencia y la capacidad de la Superintendencia para responder de manera oportuna a desafíos emergentes.

En el ámbito del gobierno digital, se reforzó el compromiso con los estándares promovidos por la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), implementando prácticas que favorecen la transparencia, la interoperabilidad, la accesibilidad y la mejora continua de los servicios digitales.

En conjunto, estos logros evidencian una visión integral del desarrollo institucional, en la que los resultados se construyen sobre la base de buenas prácticas, un fuerte sentido ético y una cultura centrada en las personas.

Certificaciones ISO obtenidas por la Superintendencia de Bancos

ISO 9001:2015 - Gestión de la Calidad

Certifica procesos seleccionados de ProUsuario y los departamentos de Registros y Autorizaciones, Sanciones, Regulación, Monitoreo de Riesgos y Supervisión para la Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (PLAFT).

ISO 37001:2016 - Gestión Antisoborno

Valida los mecanismos internos para prevenir, detectar y gestionar riesgos de prácticas de soborno, con alcance sobre los procedimientos de los departamentos de Sanciones, PLAFT y Compras y Contrataciones.

ISO 27001:2022 - Gestión de la Seguridad de la Información

Determina las directrices para implementar y mantener procesos que aseguren la integridad y disponibilidad de los activos de información de la institución. El alcance se centró en los procesos de ProUsuario y Registros y Autorizaciones.

ISO 22301:2020 - Gestión de la Continuidad del Negocio

Refuerza la resiliencia ante eventos que puedan afectar las operaciones esenciales de la organización. Tiene alcance sobre los procesos de ProUsuario y Registros y Autorizaciones.

ISO 37301:2021 - Gestión del Cumplimiento

Fortalece el marco de gobernanza institucional y promueve una cultura organizacional basada en el apego a las normas, la ética y la transparencia.

Otros estándares que reflejan la cultura SB

Otros estándares y sellos institucionales de la Superintendencia de Bancos

Aseguramiento y mejora de la calidad para Auditoría Interna (2023).

Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (Ministerio de Trabajo, 2023).

Sello Igualando RD (Ministerio de la Mujer / PNUD), con certificación NORDOM 775 del INDOCAL. (2024).

Sostenibilidad 3R, categoría Diamante (recertificada en 2026).

Un gran lugar para trabajar, reconocido por Great Place to Work (2021, 2022, 2023 y 2024).

Valoración del excelente clima laboral, eMartsuite (2026).

Acreditaciones en materia de Gobierno Digital

Acreditaciones NORTIC de la Superintendencia de Bancos

NORTIC A2:2023 sobre portales web y transparencia.

NORTIC A3:2014 sobre publicación de datos abiertos.

NORTIC A4:2024 sobre interoperabilidad entre organismos del Estado.

NORTIC A6:2016 relativa al desarrollo y gestión de software en el Estado dominicano.

NORTIC E1:2022 sobre la gestión de las redes sociales en organismos gubernamentales.

Premios y reconocimientos

2022

  • Premio Nacional a la Innovación Pública del Ministerio Administrativo de la Presidencia — aplicación ProUsuario (galardonada).

2023

  • Finalista del Premio Internacional a la Innovación en Inclusión Financiera Néstor Espenilla Jr., otorgado por la Alliance for Financial Inclusion (AFI), por la estrategia de transformación digital de ProUsuario.
  • Premios Latam Digital — App ProUsuario, categoría Seguridad Digital, por su proceso de validación de identidad.

2024

  • Premio Nacional a la Innovación Pública — segundo lugar, proyecto PAMF junto al Banco Central.
  • INDOCAL — selección de la SB para el comité técnico que desarrolló el esquema nacional de certificación en gestión de riesgos.
  • Reconocimiento «Institución pública con mayor seguimiento en los avances del plan de trabajo (POA)» de la Dirección General de Integridad Gubernamental (DIGEIG).

2025

  • World Compliance Association — galardón por buenas prácticas en ética y cumplimiento (14 de agosto de 2025).
  • Reconocimiento «Excelencia en el Sector Público» de PMI Capítulo RD por buenas prácticas en gestión de proyectos del programa Sistema de Gestión Integrado.
  • Reconocimiento «Excelencia de PMO» de PMI Capítulo RD por buenas prácticas de administración de Oficina de Gestión de Proyectos.
  • Reconocimiento por la correcta aplicación de la Política de Compras Verdes, del Ministerio de Medio Ambiente y la Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas.
  • Reconocimiento de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC) por el Mayor Avance Ciudadano 2025, por las mejoras implementadas en transparencia, innovación y fortalecimiento de los servicios a la ciudadanía.

Integridad y transparencia en el ADN institucional

99.7% puntuación de la SB en transparencia y acceso a la información públicaCalificaciones de la SB en el indicador SISCOMPRAS

La integridad y la transparencia han sido pilares impulsados por la Superintendencia de Bancos desde 2020. Con este enfoque, la institución robusteció sus mecanismos de control interno, impulsó el rol estratégico de Auditoría Interna y actualizó instrumentos clave como el Código de Ética y Conducta y la la política Gestión de Conflicto de Interés, cimentando una cultura organizacional basada en el cumplimiento y la rendición de cuentas.

La transparencia en los procesos de compras y contrataciones ha constituido un cambio histórico: en octubre de 2020, la SB pasó de un cumplimiento parcial a una adhesión total a la Ley 340-06, que rige las contrataciones y compras del Estado. Durante estos años, ha mantenido altos niveles de desempeño en las evaluaciones del organismo rector. Con una nota promedio de 96.3 en los últimos cinco años, se ha situado consistentemente por encima de los promedios nacionales.

Este compromiso también se reflejó en la gestión de la Oficina de Acceso a la Información, mediante la mejora de la atención ciudadana, la actualización de procedimientos y la estandarización de los contenidos publicados en el Portal de Transparencia.

Como resultado, la institución elevó sus indicadores de transparencia y acceso a la información, logrando una puntuación de 99.7 en mayo de este año, otorgada por la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG).

Esta calificación ha mantenido un promedio superior al 99 % en los últimos tres años, reflejando la efectividad de los controles implementados y la mejora continua en la gestión de la información pública.

Las personas que impulsan la transformación

La evolución de la Superintendencia de Bancos ha estado estrechamente vinculada al fortalecimiento del equipo que hace posible su misión. La institución impulsó una estrategia orientada a robustecer sus capacidades técnicas, fomentar una cultura de alto desempeño, ampliar las oportunidades de desarrollo profesional y crear un entorno de trabajo donde el bienestar, la inclusión y el reconocimiento forman parte de la experiencia de su personal.

Se priorizó el cuerpo técnico para atender con mayor solvencia las demandas del mercado. De forma complementaria, se optimizaron herramientas y procesos en las áreas de apoyo, lo que permitió sostener su contribución sin un crecimiento proporcional de su matrícula. En consecuencia, el personal misional pasó de representar el 39 % de la plantilla en 2020 al 64 % en la actualidad, reconfigurando la estructura interna.

Perfil profesional: personal en servicios de apoyo y misionales

Esta evolución estuvo acompañada de una creciente especialización del talento humano. Mientras en 2020 menos de un tercio del personal de la SB contaba con estudios de postgrado (30 %), hoy más de la mitad (52 %) posee títulos de maestría o doctorado.

La Superintendencia ha promovido de manera constante el desarrollo profesional de su personal a través de un amplio programa de capacitación. Como resultado de este esfuerzo, durante 2025 un total de 691 colaboradores/as participaron en al menos una actividad formativa, equivalente al 81 % de la plantilla. En 2026, para mediados de julio, esa cifra ascendió a 776, el 87 % de la población.

Al mismo tiempo, se ha promovido una cultura de alto desempeño sustentada en la integridad, la colaboración y la excelencia. Los resultados de la medición realizada por Great Place to Work en 2024 reflejan la fortaleza de esta cultura organizacional: el 91 % de los colaboradores consideraba que la institución es un gran lugar para trabajar; el 95 % se sentía orgulloso de contribuir a la sociedad desde la SB, y el 97 % afirmó que el liderazgo actúa de forma honesta y ética. Estos indicadores sitúan a la institución por encima de los promedios nacionales y regionales.

Más recientemente, en julio de 2026, la firma eMartsuite realizó estudio que ratificó ese resultado sobresaliente, al arrojar un índice de clima organizacional de 91 % y la posibilidad de recomendar la SB como un buen lugar para trabajar de 95 %.

Equipo de la Superintendencia de Bancos
Cuna de Estrellas, Talento SB

La consolidación de esta cultura de trabajo ha estado acompañada por mecanismos de reconocimiento que buscan visibilizar el talento de los colaboradores y colaboradoras y valorar su contribución. Tal es el caso de Cuna de Estrellas, un programa que reconoce la innovación, el compromiso y la búsqueda constante de la excelencia, promoviendo también el desarrollo de nuevas generaciones de líderes dentro de la organización.

Además de los planes permanentes de capacitación, la SB impulsó varias iniciativas que promueven la renovación de la fuerza laboral y el desarrollo profesional, a través de del Programas Jóvenes Profesionales (PJP), Supervisores Profesionales (PSP), Mujeres de Impacto e Integra SB, mediante los cuales 102 participantes han recibido formación práctica, acompañamiento técnico y oportunidades de desarrollo profesional. Estos programas han contribuido a la transferencia de conocimientos, la ampliación de capacidades internas y a la formación de talento preparado para afrontar los retos de la supervisión financiera moderna. Este enfoque de desarrollo integral se complementa con una sólida apuesta por el bienestar de los colaboradores y las colaboradoras. En 2025, se oficializó el Programa de Bienestar, que reúne una serie de políticas e iniciativas que procuran mantener el equilibrio entre la vida profesional y personal. Tiene como pilares fundamentales la salud mental y física, la salud financiera, la conexión familiar y un ambiente y clima laboral seguros, inclusivos y respetuosos.

Al impulsar el crecimiento y bienestar de su gente, la organización se fortalece y aporta más valor a la ciudadanía.

Sostenibilidad, una apuesta al futuro

Jornada de reforestación SB Green
Jornada de limpieza de playa SB Green
Entrega de tapitas para reciclaje
Certificación Sostenibilidad 3R categoría Oro

La sostenibilidad se configuró como un elemento transversal de la gestión institucional. Este compromiso fue fortalecido mediante la creación de la División de Sostenibilidad y la conformación de un comité especializado para impulsar la integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza en toda la organización. Estos avances han sido respaldados por reconocimientos como la Certificación del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, la certificación Sostenibilidad 3Rs en grado Diamante y el galardón a la Innovación Sostenible.

Como parte de esta estrategia, durante 2026 la SB realizó su primer inventario de gases de efecto invernadero y el cálculo de su huella de carbono, identificando oportunidades para reducir emisiones y mejorar la eficiencia operativa. También mejoró sus prácticas de economía circular mediante el reciclaje de cartón, papel y plástico PET, reafirmando su compromiso con una gestión responsable y sostenible.

Asimismo, como expresión del compromiso con la sostenibilidad, se formalizó la creación del Voluntariado SB, iniciativa que nace con el propósito de canalizar la solidaridad y la vocación de servicio de su gente a través de tres ejes: Acción climática y naturaleza, Educación financiera y desarrollo productivo de las personas e Inclusión, protección social y desarrollo comunitario.

Compromiso con el respeto y la equidad

La promoción de la igualdad de género forma parte de los compromisos de la SB, tanto en su gestión interna como en su rol de regulador del sistema financiero. Desde 2024, la institución cuenta con el Sello Igualando RD, categoría Plata.

En el ámbito interno, se promueve una cultura inclusiva, que se refleja en una composición de su personal integrada por un 56 % de mujeres y un 44 % de hombres.

A nivel externo, se han fortalecido las alianzas estratégicas con el Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) y el Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (PACAM), orientadas a impulsar la formación tecnológica, la prevención de la violencia de género y la promoción de la autonomía económica de las mujeres.

Producto de la alianza con el ITLA, concluyó con éxito la primera cohorte del programa Mujeres de Impacto, iniciativa que combina becas y mentorías para fomentar la participación de mujeres jóvenes en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

En el marco de su función reguladora, la SB emitió la Circular CSB-REG-2026000008, mediante la cual estableció el reporte trimestral obligatorio de información desagregada por sexo sobre el financiamiento otorgado a las mipymes, en apoyo a la iniciativa global WE Finance Code. Con esta medida, la República Dominicana se posiciona como un actor destacado en el ámbito regional.

A esto se suma la publicación periódica delpublica un informe sobre inclusión en el sector financiero que analiza las brechas que puedan atentar contra la igualdad de oportunidades para todas las personas.

Escuela SB, tierra fértil para el conocimiento

Participantes de la Escuela SB

La Escuela SB, espacio educativo creado en 2024, es un proyecto que surge del compromiso con el sistema y la ciudadanía. En junio de este 2026 registraba que cerca de 10,000 personas habían concluido capacitaciones de manera gratuita. Esta iniciativa facilita el acceso al conocimiento mediante modalidades virtuales y presenciales, ofreciendo oportunidades de formación para profesionales de las entidades supervisadas, usuarios y usuarias, personal de la institución y cualquier interesado o interesada en los temas impartidos.

Su oferta académica abarca cursos, talleres y webinarios sobre educación financiera, supervisión de las EIF, regulación e innovación, gestión y desarrollo profesional y derecho bancario, entre otros.

Más que infraestructura: identidad

Fachada de la Superintendencia de Bancos

La renovación física de la SB, ejecutada en 2024, refleja su apertura, robustez y transparencia. Su fachada, sin muros ni verjas, y sus espacios de trabajo abiertos, se asocian a su perfil como institución accesible y al servicio del país.

Más que a una intervención estética, este proceso respondió a la necesidad de adecuar las instalaciones a los estándares actuales de seguridad, eficiencia energética, accesibilidad y funcionalidad, garantizando además el cumplimiento de la normativa urbana. Y de esa manera se mantiene el valor de una edificación que, se encuentra registrada como patrimonio arquitectónico moderno.

Las readecuaciones abarcaron la sede, la Oficina Regional Norte, en Santiago, las oficinas de ProUsuario, el programa de Instituciones Financieras Intervenidas y en Liquidación (IFIL) y nuevos espacios administrativos, permitiendo fortalecer las condiciones de trabajo y optimizar la prestación de los servicios.

En la sede central se priorizó el reforzamiento estructural del edificio anexo de Supervisión, corrigiendo importantes deficiencias constructivas y garantizando el cumplimiento de las normativas sísmicas vigentes. Se instaló un novedoso sistema contra incendios en los cuatro niveles del edificio, elevando significativamente la seguridad de colaboradores/as, visitantes y activos institucionales.

Las renovaciones incluyeron el rediseño de oficinas, salas de reuniones y áreas comunes, incorporando tecnología para favorecer la productividad, el trabajo colaborativo y el aprovechamiento eficiente de la luz natural.

Se contempló, además, la adecuación de las instalaciones a la normativa urbana aplicable en este perímetro, que se refleja en la apertura de los jardines y explanadas que circundan el edificio, y en una mayor accesibilidad para las personas con movilidad limitada. Desde 2024, la SB cumple con las ordenanzas 01-21 del Ayuntamiento del Distrito Nacional, sobre priorización y protección de la movilidad peatonal, y 5-13, sobre retiros y linderos de Gascue.

Todo ello se logró preservando el valor patrimonial de una obra concebida por el arquitecto Gay Vega en 1969. La recuperación de su esencia arquitectónica, combinada con mejoras en funcionalidad, ventilación y eficiencia energética, expresa el equilibrio entre tradición e innovación que ha caracterizado la evolución de la Superintendencia de Bancos.

La SB como referente

El fortalecimiento de sus capacidades técnicas y la calidad de su equipo han ampliado el reconocimiento de la Superintendencia de Bancos en espacios nacionales e internacionales. Además de certificaciones y reconocimientos, este posicionamiento está respaldado por una activa agenda de cooperación interinstitucional y una creciente proyección internacional.

Entre 2020 y 2026, la institución suscribió 57 acuerdos de colaboración, de los cuales siete corresponden a acuerdos internacionales y cincuenta a acuerdos nacionales. Estas alianzas estratégicas impulsan la supervisión bancaria, la innovación, la inclusión financiera, la protección al usuario financiero y el intercambio de conocimientos.

Organismos homólogos y entidades de al menos 15 países solicitaron intercambios de experiencias con la SB, en materias tales como supervisión basada en riesgos, protección al usuario financiero, transformación digital, ciberseguridad, prevención del lavado de activos, finanzas abiertas y sostenibilidad.

Actualmente el superintendente de Bancos dominicano, Alejandro Fernández W., preside el Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos, de Seguros y de Otras Instituciones Financieras. La Superintendencia también es miembro y parte del directorio de la Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas (ASBA).

Mapa mundial de intercambios de experiencias de la Superintendencia de Bancos

Armenia

El Banco de Armenia consultó las buenas prácticas de la SB en la protección a los usuarios/as. La SB compartió con Armenia su experiencia en la creación del Laboratorio de Economía Conductual.

Chile

La Comisión de Mercado Financiero de Chile se informó sobre el funcionamiento del servicio de consulta crediticia de la aplicación ProUsuario.

Colombia

La SB compartió sus experiencias en materia de protección a los/as usuarios/as con la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC). La Superintendencia Financiera de Colombia exploró el funcionamiento del servicio de consulta crediticia de la aplicación ProUsuario.

Costa Rica

La Caja de Ande de Costa Rica solicitó conocer las metodologías de monitoreo de riesgos de la SB enfocadas en situaciones concretas.

Cuba

Intercambio de experiencias con el Banco Central de Cuba sobre bancos de desarrollo (2025).

Guatemala

La SB compartió su experiencia en materia de banca abierta con la Asociación Fintech de Guatemala.

El Salvador

El Banco Central de Reserva de El Salvador se documentó sobre cómo la SB se preparó para implementar la banca abierta en RD.

Ecuador

El ente supervisor dominicano compartió con la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria la experiencia en la creación de su Departamento de Innovación, la implementación del Hub de Innovación y las iniciativas de protección a usuarios y usuarias.

España (Banco de España)

Intercambio técnico en transformación digital y ciberseguridad (2026).

Panamá

La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) se nutrió de las buenas prácticas de ProUsuario. La SB compartió con la Superintendencia de Bancos de Panamá la experiencia dominicana en la creación de su Departamento de Innovación y en la implementación del Hub de Innovación. La Superintendencia de Bancos de Panamá conoció los modelos de gestión interna y de supervisión aplicados por la SB.

Perú

Intercambio técnico sobre gestión de grupos de riesgo y supervisión prudencial (2025).

Senegal

La SB compartió su experiencia en la concepción e implementación de la banca abierta (Open Banking).

Tonga, Uzbekistán y El Salvador

A través de AFI recibieron asesoría y apoyo de la SB en materia de educación financiera y protección del consumidor financiero.

Apoyo a la AFI

La Alianza para la Inclusión Financiera (AFI) recibió colaboración de la SB para extender los avances en materia de inclusión hacia otros países. Peer Learning Exchange (PLE) sobre economía conductual, con participación de Armenia, Kazajistán, Honduras y Malasia (2026).

Capítulo 3

Frutos para la
ciudadanía

Entre 2020 y 2026, la Superintendencia de Bancos impulsó cambios que redefinieron su vínculo con la ciudadanía. Sin descuidar su rol de supervisión prudencial, la institución fortaleció de manera decidida su función de protección a los usuarios y las usuarias de los servicios financieros, ampliando canales de atención, promoviendo la educación, recuperando recursos para miles de ahorristas y desarrollando iniciativas orientadas a reducir las barreras de acceso al sistema financiero formal. El resultado ha sido una Superintendencia más cercana, accesible y relevante para las personas.

Uno de los primeros pasos fue robustecer la Oficina de Servicios y Protección al Usuario Financiero (ProUsuario), dotándola de un mayor músculo técnico y operativo. Se inició una etapa en que la defensa de los derechos de las personas pasó a ocupar un lugar en la misión de la institución.

Para acercar sus servicios a la ciudadanía, la SB amplió significativamente sus capacidades y canales de atención. Entre las iniciativas implementadas destacan un centro de contacto telefónico y multicanal con atención automatizada disponible 24 horas al día, los siete días de la semana; la creación del portalwww.prousuario.gob.do; la apertura de perfiles en redes sociales; la habilitación del correocontacto@prousuario.gob.do; la atención vía WhatsApp mediante la asistente de inteligencia artificial Lucía; y el número de marcado rápido *778, que permite recibir asistencia sin costo.

Evolución de los canales de servicio

La innovación más ambiciosa fue la creación de la aplicación móvil ProUsuario, una solución pionera dentro del sector público dominicano que transformó la forma en que la ciudadanía accede a los servicios de protección financiera. A través de esta plataforma es posible presentar reclamaciones, quejas y denuncias; consultar información crediticia e indicadores financieros, recibir alertas sobre productos financieros, ubicar sucursales, cajeros y subagentes bancarios, acceder a contenidos educativos; solicitar la exclusión de listas de llamadas promocionales no autorizadas y obtener diagnósticos sobre el nivel de endeudamiento personal.

La ampliación de los canales de servicio impulsó un crecimiento sin precedentes de la interacción con la población. Durante los últimos seis años, los contactos directos superaron los 540,000, mientras que las interacciones mediante canales de autoservicio sobrepasaron las 606,000, para un total superior a 1,1 millón de contactos. Este mayor acceso también se reflejó en el aumento de las reclamaciones, cuyo promedio anual pasó de 1,560 a 4,960.

Entre agosto de 2020 y junio de 2026, la SB había ordenado acreditaciones a favor de usuarios y usuarias por RD$785.9 millones, casi diez veces el acumulado del periodo 2016-2026. El 56 % correspondía a hombres y 44 % mujeres.

Adicionalmente, durante la pandemia de COVID-19, dispuso la devolución de RD$51.4 millones por cobros realizados en contravención de los lineamientos aplicables a los créditos flexibilizados.

Dinero Busca Dueño: justicia financiera para miles de ahorristas

La recuperación de recursos pertenecientes a depositantes de entidades desaparecidas constituye uno de los esfuerzos más emblemáticos de este período. A través del programa de Instituciones Financieras Intervenidas y en Liquidación (IFIL), la SB realizó un amplio proceso de identificación, clasificación, tasación y venta de activos de más de 40 entidades financieras que dejaron de operar entre 1989 y 2001.

La venta de activos, el cobro de préstamos pendientes, la gestión de alquileres, la comercialización de obras de arte y la inversión de recursos disponibles permitieron generar más de RD$440 millones desde agosto de 2020.

Evolución de Dinero Busca Dueño

Con esos fondos, la institución puso en marcha la iniciativa Dinero Busca Dueño, acompañada de una plataforma de consulta y campañas masivas de información para localizar a las personas beneficiarias. Entre enero de 2021 y 2025 se desarrollaron tres etapas del programa, mediante las cuales fueron resarcidos 2,895 depositantes, por unos RD$379 millones.

A esto se suman pagos a prorrata por RD$70.8 millones realizados desde octubre de 2020 a favor de 645 ahorristas vinculados a otras entidades en disolución, entre ellas Banco Peravia, Financiera Santa Clara, Corporación de Crédito La Americana y Corporación de Crédito Oriental.

Usuarios y usuarias más empoderados/as

Charla Ponte pa' tus finanzas en La Vega
Estudiantes en la charla Ponte pa' tus finanzas en Cotuí
Participantes de Ponte pa' tus finanzas en Cotuí
Docentes y participantes de Ponte pa' tus finanzas en Cotuí

La visión de protección al usuario impulsada durante este período trascendió la atención de reclamaciones. La SB asumió que una ciudadanía mejor informada toma decisiones financieras más seguras y ejerce de forma más efectiva sus derechos, por lo que, durante el período 2020-2026, la educación financiera pasó a ser un componente esencial de la estrategia de protección.

En ese marco, desde ProUsuario se puso en marcha un blog especializado con 114 publicaciones sobre finanzas personales y se realizaron 80 charlas presenciales y virtuales que impactaron a más de 18,900 usuarios, usuarias y colaboradores de entidades supervisadas, amplificando su alcance a través de YouTube y plataformas digitales.

La estrategia se fortaleció con la publicación de guías especializadas, entre ellas la Guía de finanzas personales para mujeres, elaborada junto al PNUD, y la Guía básica de finanzas para jóvenes, presentada en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2023. Asimismo, el programa de charlas Ponte pa’ tus finanzas, impartido por el superintendente Alejandro Fernández W. y la directora de ProUsuario, Natalia Sánchez, alcanzó a más de 2,700 estudiantes universitarios de 10 provincias del país.

Hacia la ciudadanía financiera

Usuaria consultando la app ProUsuario

La inclusión financiera se estableció como uno de los ejes estratégicos de la Superintendencia de Bancos durante este período. Entre las iniciativas más relevantes destaca la habilitación de las cuentas básicas mediante la Circular SB Núm. 029/20.

La Cuenta Básica de Ahorros fue concebida para facilitar el acceso de personas que nunca habían tenido un producto financiero, mediante condiciones simplificadas y de bajo costo. Por su parte, la Cuenta Básica para Pagos de Nómina abrió oportunidades de inclusión para personas con antecedentes penales que ya habían cumplido sus condenas y se encontraban en libertad. Actualmente, siete entidades financieras ofrecen estos productos.

La estrategia continuó fortaleciéndose con la creación de la Cuenta Básica de Ahorro para mipymes y con la actualización, en julio de 2026, de los requerimientos de las cuentas básicas de ahorro para facilitar el acceso a los servicios financieros, especialmente entre poblaciones vulnerables. Esta medida, alineada con los objetivos de Meta RD 2036, promueve la bancarización de beneficiarios de subsidios sociales mediante la apertura de cuentas para la recepción de ayudas gubernamentales, con la aspiración de incorporar a más de un millón de personas al sistema financiero formal.

De igual forma, la institución adoptó medidas dirigidas a grupos con barreras específicas de acceso. En 2021 emitió la Circular SB Núm. 012/21, posteriormente extendida en 2022, 2024, 2025 y 2026, que estableció un tratamiento especial para nacionales venezolanos residentes en el país con documentos de identidad o pasaportes vencidos. La disposición permitió que miles de personas accedieran al sistema financiero formal.

Desde el ámbito regulatorio y de la innovación, la Superintendencia promovió condiciones más favorables para ampliar el acceso y uso de los servicios financieros. Entre estas iniciativas se encuentran el nuevo Instructivo sobre Debida Diligencia, que incorpora mecanismos simplificados para clientes de bajo riesgo; la Circular SB Núm. 004/23 sobre modelos novedosos, que permite realizar pruebas piloto de productos e innovaciones financieras; y la Circular SB: CSB-REG-2026000013, que amplió los lineamientos de onboarding digital para permitir la vinculación remota de personas jurídicas, incorporando procedimientos específicos para la identificación, validación y debida diligencia de sociedades comerciales.

La institución también aportó a la disponibilidad de información para la formulación de políticas públicas mediante el desarrollo de un tablero de visualización de datos sobre inclusión financiera, y continuó impulsando espacios de articulación interinstitucional para reducir barreras de acceso y promover una mayor participación de la población en el sistema financiero.

En 2024 se alcanzó además un hito relevante con la erradicación de los llamados desiertos bancarios, logrando cobertura financiera en todos los municipios del país mediante al menos una sucursal bancaria, un subagente bancario o un cajero automático. Esto fortaleció la infraestructura financiera nacional y acercó los servicios financieros a comunidades históricamente desatendidas.

Los avances alcanzados por el país reflejan el impacto de las acciones impulsadas para ampliar el acceso de la población al sistema financiero formal. De acuerdo con el Informe Global Findex 2025 del Banco Mundial, la proporción de adultos con cuentas en entidades financieras o cuentas móviles en la República Dominicana aumentó de 51 % a 65 % entre 2021 y 2024, mientras que el indicador de bancarización alcanzó 63.3 %, para un crecimiento de 13.7 %. Estos resultados evidencian el progreso del país en materia de inclusión financiera.

Todas estas iniciativas han tenido como propósito común impulsar la ciudadanía financiera, entendida como la capacidad de las personas para acceder, utilizar y aprovechar de manera informada, segura y responsable los productos y servicios disponibles. Bajo esta visión, la inclusión financiera trasciende la simple apertura de una cuenta e incorpora elementos como la protección de los usuarios, la educación financiera, la confianza en el sistema y el ejercicio efectivo de los derechos financieros. De esta manera, la Superintendencia de Bancos ha contribuido a crear las condiciones para que más personas participen plenamente en la vida económica, mejoren su bienestar y fortalezcan su resiliencia financiera.

Una visión de futuro

Con una visión de largo plazo, El Plan Estratégico 2025-2028 traza la ruta para fortalecer la resiliencia, la continuidad y la excelencia institucional. El objetivo es que la SB se consolide como un referente nacional e internacional en supervisión financiera, atención a los usuarios y calidad de gestión.

Eje sobre estabilidad e integridad del sistema financiero. Procuramos un sistema más resiliente y transparente, con una supervisión basada en riesgos extendida a nuevos tipos de entidades, un marco normativo alineado al Comité de Supervisión de Basilea y otros estándares internacionales, y una preparación sólida de cara a la evaluación mutua de GAFILAT en 2028.

Eje sobre inclusión financiera y protección al/la usuario/a.  Nos proponemos ampliar el acceso equitativo y seguro a los servicios financieros, con énfasis en las mipymes y las personas aún excluidas, así como afianzar a ProUsuario como referente de cercanía y defensa de los derechos de la ciudadanía.

Eje sobre eficiencia y fortalecimiento institucional. Buscamos impulsar una gestión más ágil mediante la estandarización y automatización de procesos, el cuidado del patrimonio público y el desarrollo de su talento humano.

Hacia 2028, la SB proyecta ser una institución más robusta y escalable, ejemplo de ética, compromiso, innovación y servicio.